¿En serio eso es la vida?- Ya me estaba aburriendo, de la charla de eso que yo llamaba amiga.
-Si, pasamos gran parte de nuestra vida en las escuelas, para luego trabajar y después morir- Me sorprendía que pudiera hablarme de esos temas con una sonrisa.
Yo estaba con mis binoculares tratando de encontrar alguna victima.
-El amor romántico es solo una vulgar mentira...-
-¡Mira ahí!- La interrumpí y le mostré un conjunto de niños de una excursión y, en un árbol cercano, un nido de avispas.
-Es hora de probar mis habilidades de francotiradora- Tomo su rifle de aire comprimido y de un disparo logro que la colmena cayera casi intacta al suelo.
No me juzguen, en esa época no habían celulares para entretenernos y nos teníamos que arreglar con lo que teníamos. Es mi caso yo tenia mucha maldad.
Reíamos, a una distancia prudente, entre los arbustos y arboles, de un grupo de infantes escapando de esos insectos. El alboroto nos aburrió pronto y fuimos hacia otro lugar.
Caminábamos lentamente entre la naturaleza y hubiera disfrutado más del paseo si no fuera por sus palabras.
-Solo piénsalo- ella era una jodida maquina de filosofar- las cosas que hoy te gustan quizás mañana te resulten indiferentes-
-¿Cómo lo que le paso a mi hermano?- Nunca aprendo, siempre le siguió la conversación.
-Si, el amaba la matemática y luego se canso de ella y dejo la carrera-
-Cuatro años de su vida desperdiciados- Mi animo bajaba cada ves más.
-Fueron más, si sumas el tiempo de estudio en la primaria y en la secundaria, esto termina siendo décadas tiradas a la basura. ¡Che! hablando de basura, mira eso.-
Ella señalo un conjunto de botellas de cerveza, para luego ponerlas en hilera sobre una gran roca.
-Intenta con esto- Me dio una gomera y unas piedras. Desinteresadamente seguí el juego, errando algunos disparos y dando en el blando de ves en cuando.
-¿Por qué tengo que estar haciendo esto?- Pregunte mientras apuntaba a la ultima botella.
-Porque tu madre quiere que salgas, debido a que pasas todo tu tiempo libre encerrada, vaciándote el cerebro con videojuegos y dibujitos chinos.-
Su argumento era bueno.
-¿Pasar la tarde rompiendo botellas sirve de algo?- No sé para que pregunte.
-No, pero ¿por qué todo debe ser útil?. Aquí por lo menos tomas aire fresco y pasas el rato en compañía (dos cosas que detesto).
-¡Mira eso!- Dijo y señalo. Me llevaría seguramente a algún lugar que iba a resultar molesto.
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